17 de abril de 2015.-
Mañana nos vemos. Sí. En el homenaje a todos los represaliados. A todos. Y con un recuerdo muy especial a los represaliados en la antigua prisión de castigo de Valdenoceda, una prisión que estuvo abierta menos de cuatro años, pero que encarnó en ese poco tiempo el horror. Allí, a los presos no los mataban. Era peor: les dejaban morir. El acto de homenaje culminará con la entrega de 11 restos identificados en el último año

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